La práctica psicoterapéutica atiende demandas del tipo; no poder afrontar situaciones estresantes, necesitar recuperarse de eventos dolorosos, afrontar los efectos de abusos, sentirse vacío, triste y desesperanzado, relacionarse de modo destructivo, estar aferrado a pérdidas, sentirse sobrepasado por los ciclos vitales, sufrir miedo generalizado y paralizante, haber perdido la confianza en sí mismo/a más un largo etcétera…
La psicoterapia está centrada en la intervención sobre el material sufriente. Su práctica aborda de modo integral, consciente y lógico fenómenos psicosociales y estados de sufrimiento mediante métodos basados en la ciencia conjetural. La psicoterapia y su práctica está interesada en modificar los agentes perturbadores hacia un cambio que mejore el estado psíquico de la persona contando para ello con la injerencia en todo momento del afectado/a.