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La práctica psicoterapéutica atiende demandas del tipo; no poder afrontar situaciones estresantes, necesitar recuperarse de eventos dolorosos, afrontar los efectos de abusos, sentirse vacío, triste y desesperanzado, relacionarse de modo destructivo, estar aferrado a pérdidas, sentirse sobrepasado por los ciclos vitales, sufrir miedo generalizado y paralizante, haber perdido la confianza en sí mismo/a más un largo etcétera…

La psicoterapia está centrada en la intervención sobre el material sufriente. Su práctica aborda de modo integral, consciente y lógico fenómenos psicosociales y estados de sufrimiento mediante métodos basados en la ciencia conjetural. La psicoterapia y su práctica está interesada en modificar los agentes perturbadores hacia un cambio que mejore el estado psíquico de la persona contando para ello con la injerencia en todo momento del afectado/a.

Psicoterapia individual para adultos

Sentirse sobrepasado y necesitar de un espacio para pensar en lo que pasa y en cómo estar mejor no es una excepción, muy al contrario, es lo esperable dada nuestra compleja condición humana a la que se suma lo contingente de la vida.

Para contener todo el espectro de manifestaciones sintomáticas provenientes del exceso de dolor psíquico, la psicoterapia es el dispositivo adecuado donde las personas adultas pueden iniciar un camino de conocimiento, entendimiento, recuperación y cambio. Tal cambio a veces resulta de una previa estupefacción y desconcierto ya que, en una psicoterapia, como es la de conversar-nossierra donde se deja fuera el sentido común, la mera adaptación y la vuelta a los parámetros normalizadores, la persona en terapia en lugar de conocerse a sí misma, atraviesa por un proceso de desconocimiento acerca de los elementos que le constituyen. Tal desconocimiento hace que emerja una persona con una nueva disposición para afrontar su vida y sus circunstancias, en términos más coloquiales, una persona nueva.

Para quienes no se conforman con diagnósticos rápidos y quieren comprender su malestar

En psicoterapia dejamos de lado el diagnóstico porque su empeño generalizador desatiende lo particular de cada persona como son su historia y contexto. Por tanto, quien desee saber qué le pasa cuando le pasa aquello que le abruma y le angustia es mejor que se acerque a una psicoterapia de perfil reflexivo donde no hallará respuestas rápidas, sino preguntas reflexivas surgidas del trabajo entre él o ella y su terapeuta.

Psicoterapia individual para adolescentes

La adolescencia es una etapa vital en la que se transita desde la infancia hacia la juventud. En este tránsito se experimenta perplejidad, confusión y extrañeza de modo natural. En ocasiones se extreman estos sentimientos llegando a ser perturbadores. En este punto la adolescencia, que en principio no es un motivo de consulta psicoterapéutica, puede complejizarse apareciendo síntomas en la conducta y/o en las relaciones extra y/o intrafamiliares causando sufrimiento en el sujeto adolescente. En estos casos la psicoterapia resulta favorable ya que ofrece una apertura desplegada en la transferencia con el terapeuta y en el trabajo colaborativo.

Un espacio respetuoso donde poder conversar sin etiquetas

En psicoterapia la adolescencia no es una enfermedad ni un trastorno, como tampoco lo es la soledad, ni la apatía, ni la vergüenza…todas experiencias que se acentúan entre los doce años y la veintena de edad y que no deben ser etiquetadas. Como en toda etapa de transición el ser humano puede verse excedido y necesitar un borde que le contenga de tanta intensidad… Esta es la experiencia que se suela presentar entre los adolescentes que equivocadamente son clasificados como problemáticos y disruptivos. En nada ayuda la estigmatización por que dificulta que se identifiquen los síntomas que aparecen cuando los problemas van demasiado lejos. No obstante, si se acude a una consulta psicoterapéutica se puede poner coto a manifestaciones en la alimentación, conducta con iguales o en casa, o acercamiento a experiencias de riesgo.

Terapia familiar sistémica

La familia es un escenario donde se producen crisis, conflictos y desencuentros que hacen sufrir a todos sus miembros. Pero también es fuente de fortalezas y de valiosos legados que marcan los caminos del sujeto. La familia proporciona elementos imprescindibles para armar la identidad y para tener una referencia sobre cómo habitar el mundo. La familia está viva y posee sinergias y mecanismos que dotan de sentido a sus miembros, no obstante, también es generadora de angustia y padecer. La terapia con la familia es una danza escenificada donde el terapeuta actúa como guía de un sistema que necesita un nuevo ritmo, una nueva oportunidad para recuperase así misma como un lugar seguro.

No se buscan culpables, se construyen nuevos modos de relación

La familia en psicoterapia es una familia movilizada. Esto denota el gran potencial que tiene y a partir de aquí sólo puede avanzar. En los casos de las familias que se mueven a una terapia sin haber sido derivados por ninguna entidad extrafamiliar el trabajo es de franca colaboración y la terapia pasa a ser una co-terapia entre el profesional y los integrantes de la familia. Cuando, por el contrario, se trata de una derivación partimos de un nudo más enredado, pero no con menos potencial. En todos los casos de trata de una hazaña en la que todos ganan.

Terapia de pareja

La pareja es un subsistema vivo y heterogéneo con su propia identidad, rituales y significados. Desde esta premisa y a través de la terapia es posible identificar lo que no anda bien y construir posibilidades para cambiarlo. Sesión a sesión los integrantes de la pareja descubren que son algo más y por encima del uno más uno. Esta suma, que ya no da como resultado dos, sino tres, es el encuadre principal para trabajar este complejo vínculo.

Acompañamiento para relaciones que quieren mirarse sin juicios

En la psicoterapia de pareja se define con claridad que quien va a terapia en esta modalidad es la pareja, es posible que el terapeuta se vea tentado a hacer terapia con cada uno de la pareja, frustrarse y fracasar. La terapia para la pareja funciona para todas las relaciones valientes que dan el paso de mirarse y abandonar la rigidez. Con seguridad saldrán renovadas; frecuentemente despiertan y se ponen en movimiento.

Terapia de grupo y espacios de conversación colectiva

En estos espacios el objetivo es que los participantes sean también terapeutas para los integrantes del grupo a la vez que reciben sentido renovado para las inquietudes y conflictos propios. Los discursos terapéuticos compartidos crean una polifonía de voces que aumenta las posibles soluciones a los problemas que son de todos.

Terapia Multifamiliar Sistémica y talleres reflexivos abiertos a la comunidad

Se ofrece a la comunidad otra lógica para pensar porqué nos sentimos mal; desorientados, irritados, sin ilusión y en casos más extremos extrañados y excluidos debido a expresar comportamientos e ideas inusuales que escapan a la norma.
Los espacios colectivos como la Terapia Multifamiliar brindan la posibilidad de tejido social y referencias para personas que en principio nada tiene que ver, pero que sus realidades les unen. ¿Quién no es hijo o hija de? ¿quién no ha tenido miedo a la soledad? ¿quién no está desorientado porque cambió su vida? ¿dejó un trabajo, está atravesando un divorcio, o está a la espera de su primer bebé? ¿quién no ha sufrido una perdida? Todos estamos afectados por los avatares de la vida y entre todos nos podemos apoyar.

Terapia de grupo: multifamiliar

 

Las Terapias Multi, no tan conocidas, ofrecen como ninguna otra modalidad terapéutica, la posibilidad de transformar vidas porque se valen del poder de lo colectivo. Imagina un grupo de personas que no se conocen de nada, donde cada uno/a comparte sin saberlo cierta inquietud sobre algo que les pasa en su pareja, o una terrible desesperación en relación con la crianza de los hijos/as, o están abrumados por un dolor debido a un duelo enquistado… De pronto escuchan su propio padecimiento en las palabras de otro/a y no solo eso, también conocen cómo lo vivió, de qué forma le afecta hoy en día y qué necesita… La potencia del grupo eleva a infinitas las posibles maneras de pensar en aquello.

En las Terapias Multi todos somos terapeutas porque todos producimos efecto en el grupo y en las problemáticas. La terapia entre todos es tremendamente revolucionaria; aplica una dinámica horizontal donde conductores expertos aprenden de quienes acuden al grupo a la vez que guían y donde los participantes elaboran ellos mismos su saber por medio de la reflexión comunitaria.

Este modelo bebe de las innovadoras terapias finlandesas llamadas Diálogo Abierto y de las conceptualizaciones largamente elaboradas del Modelo Sistémico. Ambas fuentes de saber son las que dan sostén a la Terapia Multi, encuadre que no podía estar ausente en un espacio como el de Conversar-nossierra, pensado para la comunidad.

Si de todo lo que has leído algo te convoca, te deja pensando y con deseo de conversar, debes saber que la conversación se armará entre tus ganas de estar mejor y las mías de contribuir en ello. Será sin prisas, con calma y con verdadero rigor, interés y compromiso.

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